Yo limito Yo limito y por limitar con cada hora cobijada en mis manos
soy desde el mismo nacimiento
mi propio y más terrible límiteYo limito
Yo limito con sillas, con mesas,
con bibliotecas, con calles con casas,
con los números telefónicos,
con los R.U.N.
y los R.U.T.,
con las libretas de ahorro,
con las libretas de seguro,
con el mar, con el puerto y los puertos,
con mis costillas por delante
y mis costillas por detrás,
con los cables de alta tensión
y las huellas de labios en los vasos
Yo limito
Yo limito con Bernardo O"Higgins arrancando de Rancagua,
con Manuel Rodríguez vestido de cura
por los cerros de la historia,
con Arturo Prat y su busto mojado por la lluvia
en la Plaza de Castro,
con el dieciocho de Septiembre,
con el Mes de la Patria,
con todos los sesquicentenarios,
aniversarios y demases
Yo limito
Yo limito con el escapulario que me colgaban del cuello,
y con la imagen de la Virgen del Carmen entre dos oficiales de barba,
y con el Mes de María,
y con los crucifijos oxidados sobre los marcos de las puertas,
y con la salvación eterna
escondiéndose siempre bajo distintos sombreros
Yo limito
Yo limito con mis suspensores, con mis primeros zapatos;
yo limito con la mañana, con lo que no es la mañana;
con mis ojos y mis orejas;
yo limito con mi olfato y con mi tacto,
con los decretos y los contradecretos,
con las relegaciones y los exilios
Yo limito con mi fe de bautismo,
con mi certificado de defunción
Yo limito con todo y con nada
Todo en mí hoy es límite
Cada palabra limita a la siguiente
Los que no vemos debajo del agua. Santiago: Editorial Cambio, 1986, pp. 4-6.