La esperanza desde hoy deja de ser una palabraLa esperanza es un territorio que no aparece en los mapas físicos ni políticos de los países ni en los de Marte ni en los de las más lejanas constelaciones
La esperanza como el alma no aparece tampoco en las láminas del cuerpo humano
La esperanza es el territorio sin dueño que despierta cada mañana más temprano que la luz y se esconde en la mochila invisible que pesa sobre nuestras espaldas como el sello de agua anónimo en los billetes de banco.
La esperanza no es una flor no es una hoja
no es una golondrina revoloteando en la primavera de la vida
La esperanza no es primavera
La esperanza es una capa de luz cubriendo nuestros cuerpos desnudos
La esperanza es el sobreviviente único de innombrables naufragios
El territorio de la esperanza es un elefante de memoria cibernética
Es un mago inventor de oficio
Oficiando de esperanza desde el comienzo de los siglos
Caminamos la esperanza desde antes de nacer
Hasta después de después
Como un doloroso parto cada día distinto.
Los territorios. Castro: Ediciones Aumen, 1982, pp. 5-6.